| 1 cuota de $40.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.000,00 |
| 2 cuotas de $24.396,00 | Total $48.792,00 | |
| 3 cuotas de $16.649,33 | Total $49.948,00 | |
| 6 cuotas de $8.982,66 | Total $53.896,00 | |
| 9 cuotas de $6.562,66 | Total $59.064,00 | |
| 12 cuotas de $5.280,00 | Total $63.360,00 | |
| 24 cuotas de $3.533,16 | Total $84.796,00 |
| 3 cuotas de $16.849,33 | Total $50.548,00 | |
| 6 cuotas de $9.520,00 | Total $57.120,00 |
| 3 cuotas de $17.540,00 | Total $52.620,00 | |
| 6 cuotas de $9.854,66 | Total $59.128,00 | |
| 9 cuotas de $7.503,11 | Total $67.528,00 | |
| 12 cuotas de $6.231,33 | Total $74.776,00 |
| 18 cuotas de $4.130,22 | Total $74.344,00 |
| Título | EL DIOS SALVAJE |
| Subtítulo | ENSAYO SOBRE EL SUICIDIO |
| Código EAN | 9789874178510 |
| Autor | ALVAREZ, AL |
| Editorial | FIORDO |
| Tema | LENGUAJE - COMUNICACION |
| Rubro | Manual |
| Páginas | 320 |
De toda la polifacética obra de Al Alvarez, El Dios Salvaje es el libro por el que siempre se lo cita y siempre se lo recordará: un hito en la ensayística sobre el suicidio que tiene la virtud de fusionar la perspectiva personal con una vasta reflexión sobre el tema en la historia y la literatura. Entre el relato en primera persona sobre su relación con Sylvia Plath durante los últimos días antes de que la poeta decidiera quitarse la vida, y la crónica de su propio intento de suicidio a los treinta y un años, Alvarez recorre la actitud cambiante de la cultura occidental hacia ese acto radical, a la vez irracional y lúcido, que modula el arte y la literatura de los últimos dos milenios. Al discutir desde el suicidio honorable en algunas sociedades antiguas hasta la autoeliminación como acto pecaminoso, luego delictivo y por fin conclusión inevitable de ciertos callejones estéticos y políticos, Alvarez se destaca como crítico implacable pero también empático, sin perder jamás de vista la dimensión humana, insondable y a fin de cuentas privada del acto en sí. El Dios Salvaje es un libro que quema por su honestidad, su cruda verdad: no hay forma de que nos deje indiferentes.
